SECCIÓN 1

Sección 1

Revelación dada por medio de José Smith, hijo, en una conferencia especial celebrada en Hiram, condado de Portage, Ohio, el 1 de noviembre de 1831. Debía servir como prefacio al “Libro de Mandamientos”. WW Phelps and Company comenzó la impresión del “Libro de Mandamientos” en Independence, Misuri, pero la planta fue destruida por una turba en julio de 1833 antes de que pudiera completarse el libro. La última sección que se estableció terminó con las palabras “sangre de Efraín” (D. y C. 64:7b).

Cuando se publicó la primera edición de Doctrina y Convenios en 1835, incluía las secciones (capítulos) escritas a máquina para el “Libro de Mandamientos” y también las instrucciones recibidas antes de julio de 1833 pero no incluidas en el “Libro de Mandamientos”. A esto se agregaron más instrucciones recibidas y una declaración de principios aprobada antes de la fecha de publicación. El prefacio se continuó como Sección 1.

Si el prefacio se hubiera incluido en el orden en que se recibió, habría aparecido inmediatamente antes de la Sección 67 en ediciones recientes.

Una revelación recibida el 3 de noviembre de 1831, conocida como Apéndice, no aparece en el “Libro de Mandamientos”, como se pretendía originalmente, pero se encontrará como Sección 100 de la edición de 1835 de Doctrina y Convenios y como Sección 108 en todas las ediciones posteriores.

 

1a Escuchen, oh pueblo de mi iglesia, dice la voz de aquel que mora en lo alto, y cuyos ojos están sobre todos los hombres; sí, de cierto os digo, escuchad, pueblos de lejos, y los que estáis sobre las islas del mar, escuchad juntos;
1b porque en verdad la voz del Señor es para todos los hombres, y no hay quien escape, y no hay ojo que no vea, ni oído que no oiga, ni corazón que no sea penetrado;
1c y los rebeldes serán traspasados de mucho dolor, porque sus iniquidades serán habladas desde los terrados, y sus actos secretos serán revelados;
1d y la voz de amonestación será para todo el pueblo, por boca de mis discípulos, a quienes he escogido en estos postreros días, y saldrán y nadie los detendrá, porque yo, el Señor, les he mandado.

2a He aquí, esta es mi autoridad, y la autoridad de mis siervos, y mi prólogo al libro de mis mandamientos, que les he dado para publicaros a vosotros, oh habitantes de la tierra;
2b Por tanto, temblad y temblad, oh pueblos, porque lo que yo, el Señor, he decretado en ellos se cumplirá.
2c Y de cierto os digo, que a los que van llevando estas nuevas a los habitantes de la tierra, se les da poder para sellar, tanto en la tierra como en el cielo, a los incrédulos y rebeldes;
2d sí, en verdad, para sellarlos hasta el día en que la ira de Dios sea derramada sobre los impíos sin medida;
2e hasta el día en que el Señor venga a recompensar a cada uno según su obra, ya medir a cada uno según la medida con que haya medido a su prójimo.

3a Por tanto, la voz del Señor llega hasta los confines de la tierra, para que todos los que quieran oír, oigan;
3b preparaos, preparaos para lo que ha de venir, porque el Señor está cerca; y la ira del Señor se enciende, y su espada se baña en el cielo, y caerá sobre los moradores de la tierra; y el brazo del Señor se manifestará;
3c y llegará el día en que los que no oigan la voz del Señor, ni la voz de sus siervos, ni presten atención a las palabras de los profetas y apóstoles, serán cortados de entre el pueblo;
3d porque se han desviado de mis ordenanzas, y han quebrantado mi pacto sempiterno; no buscan al Señor para establecer su justicia,

3e sino que cada uno anda por su propio camino, y en pos de la imagen de su propio dios, cuya imagen es a semejanza del mundo, y cuya sustancia es la de un ídolo, que se envejece y perecerá en Babilonia, sí, Babilonia la grande, que caerá.

4a Por tanto, yo, el Señor, sabiendo la calamidad que sobrevendría a los habitantes de la tierra, llamé a mi siervo José Smith, hijo, y le hablé desde los cielos, y le di mandamientos, y también di mandamientos a otros, de que debe proclamar estas cosas al mundo;
4b y todo esto para que se cumpliese lo que fue escrito por los profetas;
4c Lo débil del mundo saldrá y quebrantará lo fuerte y fuerte, para que el hombre no aconseje a su prójimo, ni confíe en el brazo de la carne, sino que todo hombre hable en el nombre de Dios el Señor, aun el Salvador del mundo;
4d para que también la fe crezca en la tierra; para que se establezca mi pacto sempiterno;
4e para que la plenitud de mi evangelio sea proclamada por los débiles y sencillos, hasta los confines del mundo, y ante reyes y gobernantes.

5a He aquí, yo soy Dios, y lo he hablado; estos mandamientos son míos, y fueron dados a mis siervos en su debilidad, según la manera de su lenguaje, para que pudieran llegar a entender;
5b y en la medida en que ellos yerran, podría darse a conocer; y en la medida en que buscaban sabiduría, podían ser instruidos;
5c y por cuanto pecaron, sean castigados, para que se arrepientan; y por cuanto eran humildes, podían ser fortalecidos, y bendecidos desde lo alto, y recibir conocimiento de vez en cuando;
5d y después de haber recibido el registro de los nefitas, sí, incluso mi siervo Joseph Smith, Jr., podría tener poder para traducir, por la misericordia de Dios, por el poder de Dios, el Libro de Mormón;
5e y también aquellos a quienes se dieron estos mandamientos tengan poder para poner los cimientos de esta iglesia, y sacarla de la oscuridad y de las tinieblas, la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra, con lo cual yo, el Señor, tengo complacencia, hablándole a la iglesia colectivamente y no individualmente;
5f porque yo, el Señor, no puedo mirar el pecado con el menor grado de tolerancia; no obstante, el que se arrepienta y cumpla los mandamientos del Señor será perdonado;
5g y al que no se arrepienta, aun la luz que ha recibido le será quitada, porque mi Espíritu no contenderá para siempre con el hombre, dice el Señor de los Ejércitos.

6a Y además, de cierto os digo, oh habitantes de la tierra, yo, el Señor, estoy dispuesto a dar a conocer estas cosas a toda carne, porque no hago acepción de personas,

6b y deseo que todos sepan que pronto viene el día, la hora aún no es, pero está cerca, cuando la paz será quitada de la tierra, y el diablo tendrá poder sobre su propio dominio;
6c y también el Señor tendrá poder sobre sus santos, y reinará en medio de ellos, y descenderá en juicio sobre Idumea, o el mundo.

7 Escudriña estos mandamientos, porque son verdaderos y fieles, y todas las profecías y promesas que están en ellos se cumplirán.

8a Lo que yo, el Señor, he dicho, lo he dicho, y no me disculpo;
8b y aunque pasen los cielos y la tierra, mi palabra no pasará, sino que todo se cumplirá, ya sea por mi propia voz, o por la voz de mis siervos, es lo mismo;
8c porque he aquí, el Señor es Dios, y el Espíritu da testimonio, y el testimonio es verdadero, y la verdad permanece por los siglos de los siglos. Amén.

Biblioteca de las Escrituras:

Sugerencia de búsqueda

Escriba una sola palabra o use comillas para buscar una frase completa (por ejemplo, "porque de tal manera amó Dios al mundo").

scripture

Para obtener recursos adicionales, visite nuestro Recursos para miembros página.